Fragmentos

La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir la vergüenza del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
(Enrique Heine)

El pasado es un inmenso pedregal que a muchos les gustaría recorrer como si de una autopista se tratara, mientras otros, pacientemente, van de piedra en piedra, y las levantan, porque necesitan saber qué hay debajo de ellas.
(José Saramago. El viaje del elefante.)

Tengo 47 años, ¿y sabes cómo me he matenido vivo tanto tiempo, todos estos años? Miedo... el espectáculo de actos terribles. Si alguien me roba, le corto las manos; si me insulta, le corto la lengua; si se rebela contra mí, clavo su cabeza en una estaca, y la pongo bien alta, para que puedan verla todos. Eso es lo que mantiene vivo el orden de las cosas: el miedo.
(Gans of New York)


"He visto un caracol, se deslizaba por el filo de una navaja, ese es mi sueño, más bien mi pesadilla, arrastrarme, deslizarme por todo el filo de una navaja de afeitar, y sobrevivir."
(Apocalypse Now)



Siempre ten presente que...

La piel se arruga, El pelo se vuelve blanco, Los días se convierten en años... Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad. Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida. Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que hacías vuelve a hacerlo. No vivas de fotos amarillas... Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima, te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón. Pero nunca te detengas!!

(María Teresa de Calcuta)

La trajedia pintada por un artista, Picasso

Hizo los primeros esbozos sobre pape azul, desgarrándolo como si dibujara más con un cuchillo que con un lápiz. En esos arrebatos, la conexión entre la pasión y el arte era directa. Tomaba forma un caballo herido, seguido de un toro furioso con un pájaro de largas alas en el lomo. De una ventana, una mujer se asomaba y proyectaba la luz de un farzol sobre la escena.
Aquel primer día, los elementos fundamentales de lo que acabaría siendo la composición definitiva ya ocuparon sus lugares. Eran puzles que resolver, problemas de ángulos y perspectivas, con el añadido de lo oculto y lo misterioso. Pero el caballo, el toro, el guerrero caído, la madre con un niño muerto, la mujer sosteniendo un farol: todo eso ya estaba ahí. Esos elementos serían las piedras angulares, y los presentarían en un descarnado vocabulario de blanco y negro y gris. Habría un fondo y un primer plano, sombras y luces, y narración, pero no explicaciones.
Su segundo día de trabajo en el proyecto fue una larga y frenética repetición del primero. Al final, exhausto y vacía, el artista dejó los lápices para que sus personajes recién nacidos pudieran descansar tras aquellos partos tan difíciles.

El resultado fue el siguiente:



(Cuadro de Picasso)


En el Times de Londres se podían leer las siguientes frases:

Gernika, la población más antigua de los vascos...destruída por las incursiones aéreas insurgentes...
...los cazas se lanzaban en picado para ametrallar a los que se refugiaban en los campos...
...algo sin precedentes en la historia militar... destrucción de la cuna de la raza vasca.

En otro periódico:

...un pequeño hospital, volado con sus cuarenta y dos ocupantes heridos...
...un refugio antiaéreo en el que más de cincuenta mujeres y niños quedaron atrapados y se quemaron vivos...


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-¿Cuántos?-le preguntó un reportero que quería tener una estimación del número de víctimas.

-¿Cuántos?-replicó el padre Xavier- ¿Cuántos qué? ¿Cuánta gente? ¿Cuántos pedazos? ¿Cuántas vidas? ¿Cuántos niños?
Cuando ves niños quemados en la calle, carbonizados... derretidos, no los cuentas -dijo Xavier-. Cuando ves un grupo de chavales fusionados en una masa negra, no haces inventario. ¿Cuántos murieron? ¿Cuántos? La muerte era infinita.



Fuente: "A los cuatro vientos", de Dave Boling

Fernando Pessoa

"El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente,
que hasta finge que es dolor
el dolor que en verdad siente"

(Fernando Pessoa)

Idioma, por Manuel Vicent.

Una mañana, en el hotel Plaza de Nueva York, no había acabado de despertar cuando oí voces en el pasillo que hablaban un castellano muy dulce. En el sopor de la conciencia tuve un pensamiento feliz: por fin la excelsa lengua de Cervantes había conquistado la cima del Imperio, según había soñado Nebrija. Eran unas chicas mexicanas que estaban pasando la aspiradora. Poco después una joven colombiana llamó a mi puerta para arreglar la habitación. Mientras limpiaba el lavabo un día me contó algunas peripecias de su vida con las palabras más puras de nuestro idioma. No sé inglés y como no soy científico ni hombre de negocios, no lo necesito. A cualquier parte de Estados Unidos adonde vaya siempre encontraré un camarero, una cajera, un maletero, un abrecoches, cualquier cocinero que me saque del apuro.

El emperador Carlos V dijo que utilizaba el italiano para hablar con las damas, el francés para hablar con los hombres y el castellano para hablar con Dios. Hoy en Nueva York sólo usaría nuestro idioma para departir con los criados, como hago yo que no soy nadie. Cuando camino por Manhattan y suena a mi alrededor la lengua de Cervantes, vuelvo la cara y normalmente se trata de alguien que está descargando bultos o va tirando de una carretilla. El simple hecho cuantitativo de que hablen castellano 400 millones de personas y que suene en el lugar más extraño del mundo donde se haya afincado un emigrante latinoamericano, hace que los españoles no necesitemos el inglés vitalmente, lo cual juega en nuestra contra. Sin duda, la minoría hispana ya ha accedido en Norteamérica al gran consumo y constituye también una fuerza electoral, por eso los políticos en los mítines balbucean algunas palabras en castellano y los ejecutivos de las multinacionales consideran una ventaja hablarlo bien, pero a la hora de firmar un contrato internacional y de acceder a las últimas conquistas del cerebro humano, la lengua de Cervantes no cuenta para nada. Hay que saber inglés. En este sentido conviene inculcar a nuestros escolares una idea básica: el castellano sirve para soñar, para rezar, para escribir bellas historias, para rememorar grandes hazañas del pasado, pero no interviene en absoluto en la economía mundial ni en el pensamiento científico. Su zona de máxima influencia está en los sótanos del Imperio, donde se friegan los platos y se cargan los paquetes.

Cuando oigo hablar mi idioma en Nueva York sé que lo pronuncia un hermano. Voy hacia él y lo abrazo.

MANUEL VICENT
EL PAÍS

Fragmento de Arthur Schopenhauer.

Sería bueno comprar libros si, a la vez, se pudiera comprar el tiempo para leerlos, pero casi siempre se confunde la compra de un libro con la apropiación de su contenido.
Pretender que un individuo retenga todo lo que ha leído es como exigir que lleve consigo todo lo que ha comido. Ha vivido físicamente, en cuanto al cuerpo, de lo que ha comido, y ha vivido espiritualmente de lo que ha leído, y gracias a eso ha logrado ser lo que es. Lo mismo que el cuerpo asimila tan sólo lo que es homogéneo, así cada uno conservará en sí lo que le interesa, es decir lo que se adapta a su sistema de pensamientos o a sus fines. (...)
Repetitio est mater studiorum. Todo libro importante debe ser leído enseguida dos veces, en parte porque la segunda vez se captan mejor las cosas en su concatenación y tan sólo se entiende bien el principio después de haber conocido el final; en parte, porque, en cada pasaje, la segunda vez nos encontramos en un estado de ánimo diverso, respecto a la primera, y, por ello, tenemos una distinta impresión, como cuando vemos, bajo otra luz, un objeto.

Arthur Schopenhauer

Lionel Richie: Say you say me

Me encanta...no puedo resistir la tentación de compartir esta canción, junto con su traducción:




Di tú, digo yo
Dilo por siempre, esa es la manera que debe ser
Di tú, digo yo - digámoslo juntos naturalmente

Tuve un sueño, tuve un sueño impresionante
Gente en el parque, jugando juegos en la oscuridad
y lo que ellos jugaban era falso
pero detrás de los muros de las dudas una voz sollozaba:

Di tú, digo yo
Dilo por siempre, esa es la manera que debe ser
Di tú, digo yo - digámoslo juntos naturalmente

Mientras bajamos por la triste carretera de la vida
Al parecer la cosa más difícil es encontrar un amigo o dos.
Esa mano que te ayuda, alguien que entienda
Y cuando sientes que has perdido tu rumbo
Conseguiste a alguien allí para decirle: Te lo mostraré

Di tú, digo yo
Dilo por siempre, esa es la manera que debe ser
Di tú, digo yo - digámoslo juntos naturalmente

De modo que piensas que sabes la respuesta - oh no
Bueno, el mundo entero te tiene bailando, correcto, te lo estoy diciendo
Es tiempo para comenzar a creer. oh si
Cree en quién eres, tu eres una estrella brillante.

Di tú, digo yo
Dilo por siempre, esa es la manera que debe ser
Di tú, digo yo - digámoslo juntos naturalmente.

La inteligencia de los tontos.

De todos es sabido que hasta en las más terribles situaciones se pueden dar anécdotas de lo más cómicas. El sentido del humor es un bien común sin el cual la vida perdería buena parte de su interés. Desgraciadamente, a muchas personas les han arrebatada la sonrisa, subyugada bajo la humillación, el desprecio y las vejaciones. Esto ha ocurrido en el pasado y sigue ocurriendo actualmente. Prefiero no aventurarme a hablar de un futuro, aunque todos os haréis una idea de la continuación de la historia.

¿A qué viene esto? Pues a que me encontraba esta mañana leyendo el desgarrador libro de Marcos Ana: "Decidme cómo es un árbol", donde narra sus memorias de la prisión y de la vida, como él mismo dice. En él habla sin tapujos de las cárceles franquistas, donde fue preso político durante 23 años, tiempo en el que trancurrió su juventud, su madurez, el tronco de su vida...

Mientras lo leo tengo a mi lado una botella de agua y me veo obligada a dar un trago cada cierto tiempo, por el mal sabor de boca que provoca los testimonios de un hombre que el único delito que cometió fue tener ideales.
En medio de todos los infortunios que narra, también encuentra palabras para loar la parte positiva de su estancia a la sombra de candados y rejas. Estoy segura de que gracias a que no olvidó cómo sonreír, pudo sobrevivir y contarnos lo sucedido.
No me apetece transcribir aquí los episodios vejatorios y horrorosamente inhumanos que todos, sin duda, conocéis en mayor o menor medida. Me ha parecido más...alentador trancribiros una de esas anécdotas que Marcos Ana cuenta como semilla de vida en medio de tanta muerte.

Dice así:

"
Pero no todo era drama en la prisión. Nuestra vida discurría en un universo propio, único y diferente, donde pasaba de todo. El ser humano tiene una gran capacidad de adaptación y con frecuencia se mezclaban el humor y la tragedia.
El Director de la prisión de Porlier en los años 39 y 40 era don Amancio Tomé, un personaje pintoresco con una tupida barba oscura, que no lograba tapar del todo una cicatriz rosada en su mejilla que, según decían, le hizo un preso común en la prisión de Sevilla. Los domingos, después de misa, en el patio, le gustaba darnos una charlita que todos esperábamos con malicioso interés por los disparates que solía decir.

En una ocasión se presentó un sacerdote, creo que era de los Escolapios, y nos dio una charla muy interesante sobre la "ley de contrarios", con muchos ejemplos sobre el desarrollo que producía en la física y en la vida natural los elementos opuestos. Para rebatirla inmediatamente después, argumentando que esa ley no se podía aplicar a los fenómenos históricos y sociales como hacen los marxistas que creen que la lucha de clases es el motor de la Historia.
Lo cierto fue que don Amancio, que en esto de hablar no podía contenerse, como colofón echó su cuarto a espadas diciéndonos:
- Ya habéis oído al padre, la vida siempre es una contradicción, junto al palacio está la choza, al lado del preso está el guardían, en el polo norte se mueren de frío y en el polo sur se asan de calor...

Y después de este resumen se quedó tan ancho."

(MARCOS ANA. Decidme cómo es un árbol. Pag. 84. Aumbriel - Tabla Rasa)

Fragmento: Donde el corazón te lleve.

Alguien -o el viento-, de pronto, te arroja a la corriente de un río; gracias a la materia de que estás hecho, en vez de hundirte, flotas; eso ya te parece una victoria y por lo tanto, inmediatamente, empiezas a viajar, te deslizas veloz según la dirección que te impone la corriente; de vez en cuando, a causa de alguna maraña de raíces o de alguna piedra, te ves obligado a detenerte; allí permaneces un tiempo, golpeada por las aguas agitadas; después el agua sube y te libera, avanzas nuevamente; cuando la corriente es tranquila te mantienes en la superficie, cuando hay rápidos el agua te sumerge; no sabes hacia dónde están yendo ni te lo has preguntado nunca; en los trechos más tranquilos tienes ocasión de observar el paisaje, las riberas, los matorrales; más que los detalles, ves las formas, los colores, vas demasiado rápido para ver más; después, con el tiempo y los kilómetros, las riberas son cada vez más bajas, el río se ensancha, todavía tienes márgenes, pero por poco tiempo. "¿A dónde estoy yendo?", te preguntas entonces, y en ese momento se abre ante ti el mar.

(Susana Tamaro. Donde el corazón te lleve. Pag. 69)


Algunos proverbios y cantares, de Antonio Machado.


El ojo que ves no es

ojo porque tú lo veas
es ojo porque te ve.

xxx

Para dialogar,
preguntad, primero:
después...escuchad.

xxx

Entre el vivir y el soñar
hay una tercer cosa.
Adivínala.

xxx

En mi soledad
he visto cosas muy claras,
que no son verdad.

xxx

No es el yo fundamental
eso que busca el poeta,
sino el tú esencial.

xxx

Mas el doctor no sabía
que hoy es siempre todavía.

xxx

Tras el vivir y el soñar,
está lo que más importa:
despertar.

xxx

Antonio Machado

Cometas en el cielo.

"En Afganistán, yelda es el nombre que recibe la primera noche del mes de Jadi, la primera del invierno y la más larga del año. [...] Cuando me hice mayor, leí en mis libros de poesía que yelda era la noche sin estrellas en la que los amantes atormentados se mantenían en vela, soportando la noche interminable, esperando que saliese el sol y con él la llegada de su ser amado. Después de conocer a Soraya Taheri, para mí todas las noches de la semana se convirtieron en yelda. Y cuando llegaba la mañana del domingo, me levantaba de la cama con la cara y los ojos castaños de Soraya Taheri en mi mente. En el autobús de Baba, contaba los kilómetros que faltaban para verla sentada, descalza, vaciando cajas de cartón llenas de enciclopedias amarillentas, con sus blancos talones contrastando con el asfalto y los brazaletes de plata tintineando en sus frágiles muñecas. Pensaba en la sombra que su melena proyectaba en el suelo cuando se separaba de su espalda, por la que caía como una cortina de terciopelo. Soraya. Princesa encontrada en un mercadillo. El sol de la mañana de mi yelda."


Este es un pequeño fragmento del aclamado libro que Khaled Hosseini publicó en 2003. En poco tiempo se convirtió en la obra más vendida en el país americano. Posteriormente fue llevado a la gran pantalla de manos de Marc Forster con un resultado, a mi parecer, brillante. A continuación podéis ver el tráiler de la misma:


Trailer Cometas en el cielo (castellano)
Cargado por CINeol



Su protagonista, Amir, siente desde bien pequeño deseos de ser escritor, siendo su amigo Hassan el que lo apoya desde un principio. A partir de esta relación de amistad, surgida en el contexto del Afganistán perdido, cuando los talibanes todavía no horrorizaban a la población y la guerra no había arrebatado todavía la alegría del rostro de sus habitantes, se lleva a cabo toda la filmación. Una traición acompañará a Amir toda su vida, y se verá obligado a regresar a su país cuando su vida estaba ya encauzada, para saldar la deuda que tenía con su amigo de la infancia. Se encuentra entonces con un país destrozado, humillado y pisoteado por el fuego y la ira de los invasores.
Os dejo una de las historias que Amir escribió cuando era pequeño. En esta escena se la está contando a su amigo Hassan, su sirviente, mientras desayuna.

-Trata de un hombre que caminando encuentra una taza mágica, y descubre que si llora en la taza sus lágrimas se convierten en perlas. Es muy pobre, sabes, pero al final de la historia está sentado sobre una montaña de perlas con un cuchillo en la mano y su esposa muerta entre sus brazos.
-¿La ha matado?
-Si, Hassan
-¿Para así llorar y enriquecerse?
-Vaya, eres muy listo Hassan
-¿Puedo hacerte una pregunta sobre esa historia?
-Si, claro
-¿Por qué tubo que matar a su esposa?
-Por que llorando cada una de sus lágrimas se convertirá en una perla
-Si, pero no lo hubiera conseguido igual pelando una cebolla?

Una joya que merece la pena ver. Diálogos, imágenes, banda sonora...creo que nada tiene desperdicio.

"Vas a adoptar a un niño y te crees un héroe, pero ¿qué hay de los otros 2000?"

Fragmento: La sombra del viento. Carlos Ruiz Zafón.

"Bienvenido al Cementerio de los Libros Olvidados.
Este lugar es un misterio, Daniel, es un santuario.
Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte. Hace ya muchos años, cuando mi padre me trajo por primera vez aquí, este lugar ya era viejo. Quizá tan viejo como la misma ciudad. Nadie sabe a ciencia cierta desde cuándo existe, o quiénes lo crearon. Te diré lo que mi padre me dijo a mí.

Cuando una biblioteca desaparece, cuando una librería cierra sus puertas, cuando un libro se pierde en el olvido, los que conocemos este lugar, los guardianes, nos aseguramos de que llegue aquí. En este lugar, los libros que ya nadie recuerda, los libros que se han perdido en el tiempo, viven para siempre, esperando llegar algún día a las manos de un nuevo lector, de un nuevo espíritu. En la tienda nosotros los vendemos y los compramos, pero en realidad los libros no tienen dueño. Cada libro que ves aquí ha sido el mejor amigo de alguien. Ahora sólo nos tienen a nosotros, Daniel. ¿Crees que vas a poder guardar este secreto?”

(La sombra del viento // Carlos Ruiz Zafón)


[Huelga decir que es un libro más que recomendado, casi obligatoria su lectura. No creo que defraude a nadie. ]

Los literatos chinos.

Aquí os dejo un intersante texto de Weber donde alude a la educación y a su valoración social:

Durante 12 siglos, en China, el rango social se ha determinado más de acuerdo con la calificación para el ejercicio de cargos públicos que según la riqueza. Esta calificación ha sido determinada, a su vez, por la educación y, sobre todo, por los exámenes (...). Los literatos fueron los depositarios del progreso hacia una administración racional y de toda la “intelectualidad”.

(...) En China los literatos han sido decididamente el estrato dominante durante más de dos mil años, y aún siguen siéndolo. Su dominio ha sido ininterrumpido; a menudo ha contado con una apasionada oposición; pero simplemente logró renovarse y expandirse. Según los Anales, en 1446, el emperador concedió por primera vez a los literatos, y sólo a éstos, el tratamiento de “su señoría”.

(...) Los literatos se remontan, al menos en lo esencial, a los descendientes, probablemente hijos menores, de familias feudales que adquirieron una educación literaria, sobre todo un conocimiento de la escritura y la literatura. El conocimiento de la escritura también estaba al alcance del plebeyo; aun cuando, si se tiene en cuenta el sistema de escritura china, a éste le hubiese resultado difícil llegar a dominarlo. Pero si ello sucedía, el plebeyo compartía el prestigio de cualquier otro erudito. Incluso durante el periodo feudal, el estrato de literatos no fue -hereditario ni exclusivo- otra diferencia con los brahmanes (...).

La relación de los literatos con el grupo ha cambiado de naturaleza (con el transcurso del tiempo). Durante el periodo de los estados feudales, las diversas cortes compitieron por los servicios de los literatos, los cuales iban en busca de oportunidades de poder y, no lo olvidemos, de las mejores oportunidades de ingresos posibles. Se formó todo un estrato de “sofistas” ambulantes (che-che), comparable a los caballeros y sabios andantes de la Edad Media occidental. También hubo literatos chinos que, en principio, no ocuparon ningún cargo. Estes estrato libre y móvil de literatos fue el depositario de las escuelas y antagonismos filosóficos, situación comparable a las que se dieron en la India, la Antigüedad helénica y la Edad Media con sus monjes y sabios. Sin embargo, los literatos, como tales, se consideraban integrados en un grupo de estatus unitarios. Se atribuían honores de estatus comunes y se sentían unidos como únicos depositarios de la homogénea cultura china.

Normalmente los literatos chinos deseaban ingresar al servicio de un príncipe por considerarlo tanto una fuente de ingresos como un campo normal de actividad. Confucio, y también Lao-tsé, fueron funcionarios antes de comenzar a vivir como maestros y escritores, sin relación ya con el cargo público. En efecto, esta orientación se fue mostrando cada vez más importante y exclusiva. En el Imperio unificado, los príncipes se vieron sin oportunidades de competir con los literatos. Éstos y sus discípulos empezaron a competir entonces por los cargos existentes, y este proceso no podía dejar de plasmarse en una doctrina ortodoxa unificada, adaptada a la situación. Esta doctrina sería el confucionista.

(...) Dos cosas fueron, por tanto, peculiares de la educación superior china. En primer lugar, ésta fue totalmente no militar y puramente literaria, como lo han sido todas las educaciones establecidas por sacerdotes. En segundo lugar, se llevó al extremo su carácter literario, esto es, su carácter escrito. En parte, ello parece haber sido consecuencia de la peculiaridad de la escritura china y del arte literaro de ésta derivado. Puesto que la escritura conservó su carácter pictórico y no fue racionalizada en una forma alfabética, como las creadas por los pueblos comerciantes del Mediterráneo, el producto literario iba dirigido a la vista y al oído a la vez, y esencialmente más a la primera (...).

Como grupo de estatus, los literatos gozaban de privilegios, incluso cuando sólo se habían examinado aunque no tenían empleo. Una vez reforzada su posición, los literatos recibían privilegio de estatus. Entre éstos, los más importantes fueorn: primero, exención de la sórdida munera, la corvée; segundo, exención del castigo corporal; tercero, prebendas (estipendios). Durante largo tiempo, se redujo mucho la importancia de este tercer privilegio, debido a la situación financiara del Estado. Los seng (bachilleres) seguían recibiendo estipendios de 1000 dólares al año bajo condición de someterse cada tres o seis años a los exámenes del Chu jen o Maestro.



(Del libro: Sociología de la Educación. Regina Jiménez-Ottalengo)

Psicología: Efectos del aprendizaje de la lectura sobre el cerebro.


Por razones históricas hay zonas rurales de Portugal en las que existen muchos analfabetos entre las personas mayores debido a que en su infancia la escolarización no era obligatoria. Pero otras personas de esa misma zona, con el mismo nivel socioeconómico y profesión, aunque tampoco tuvieron escolarización, por determinadas circunstancias, sí que aprendieron a leer y escribir. Con lo cual existe una situación ideal para comprobar los efectos cognitivos y neuronales del aprendizaje de la lectura entre los dos grupos similares en todo, excepto en que uno sabe leer y el otro no.

Se llevaron a cabo diversas investigaciones de mano de expertos en la materia, y pudieron constatar cómo los analfabetos tenían muchas dificultades para descomponer las palabras en sonidos (capacidad de segmentación fonológica), lo que muestra la estrecha correlación que existe entre conciencia fonológica y lectura. Además, comprobaron que los analfabetos presentaban importantes dificultades para repetir pseudopalabras, puesto que tendían a convertirlas en palabras (ej: ardario -> armario). Cuando compararon la actividad cerebral de ambos grupos mediante neuroimagen mientras repetían pseudopalabras observaron que las personas que sabían leer tenían mayor activación en el área temporal izquierda (área del lenguaje), mientras que los analfabetos tenían mayor activación en los lóbulos frontales, en concreto las zonas encargadas de la recuperación de los recuerdos.
La interpretación que se hace de estos datos es que los lectores realizaban la repetición de la pseudopalabras como una tarea lingüística sin más, mientras que para los analfabetos era más una tarea de recuerdo, como si esas pseudopalabras existiesen y las estuviesen buscando en su memoria.

Por ello, es bastante claro que las transformaciones que el aprendizaje de la lectura produce en el cerebro no se limitan a la actividad lectora, ya que la lectura se basa en estructuras cerebrales desarrolladas para el lenguaje oral, debido a que se trata de una adquisición demasiado reciente como para haber desarrollado sus propias estructuras neuronales (piénsese que ha sido sólo en los últimos pocos años cuando la lectura se ha extendido a la población general).

Una forma más directa de comprobar los efectos que el aprendizaje de la lectura tiene sobre el cerebro es estudiando mediante neuroimagen los cerebros de niños que están aprendiendo a leer. Así, se analizó la activación cerebral de lectores de 6 a 22 años mientras tenían que detectar líneas superpuestas a garabatos o palabras escritas. Encontraron que las palabras escritas producían activación en el hemisferio izquierdo, pero que esta activación era mayor a medida que aumentaban la edad y la destreza lectora. Por el contrario, había una disminución de actividad en el hemisferio derecho paralela con el incremento en el izquierdo, ya que a mayor edad y destreza lectora menor actividad se producía en el hemisferio derecho.
Estos resultados parecen indicar que el aprendizaje de la lectura produce un cambio de actividad del hemisferio derecho al izquierdo, debido a que a medida que aumenta la destreza lectora cada vez son menos importantes los aspectos visuales de las palabras y más importantes los lingüísticos.

Fuente: Psicología de la lectura, de Fernando Cuetos.

Fragmento: La soledad era esto. Juan José Millas.

"Bueno, pues la soledad era esto: encontrarte de súbito en el mundo como si acabaras de llegar de otro planeta del que no sabes por qué has sido expulsada.(...)

La soledad es una amputación no visible, pero tan eficaz como si te arrancaran la vista y el oido y así, aislada de todas las sensaciones exteriores,de todos los puntos de referencia, y sólo con el tacto y la memoria, tuvieras que reconstruir el mundo, el mundo que has de habitar y que te habita."

(José Millas, Juan. La soledad era esto)

El beso, de Gustav Klimt



Quizá sea este el cuadro más conocido y aclamado del pintor austríaco Gustav Klimt (1862-1918). He de reconocer que no es uno de esos cuadros que me gustaron desde un primer momento en que lo vi, pero sí cautivó mi atención desde la primera vez en que mis ojos se posaron sobre él. Desde aquella primera ocasión, son innumerables las veces en que me vi contemplándolo: revistas, páginas web, paredes de cafeterías, bibliotecas..., diversos lugares que eligieron EL BESO para decorar, ilustrar y complementar parte de su diseño. He de reconocer que hoy se encuentra entre uno de mis preferidos, tiene fuerza, valentía, ilusión, amor, respeto...

Klimt, un hombre que acostumbraba a pintar mujeres desnudas, generalmente procedentes de la burguesía vienesa, pero también contaba un amplio número de prostitutas a las que acudía para dejar que su pincel describiera maravillas sobre el lienzo. Klimt, un hombre que eligió la pintura como su modo de expresarse, su refugio y su ilusión, su vida.
Hoy he decidido que fuera su cuadro el que brillara sobre el fondo negro de este blog,


Él dijo:

"Estoy convencido de que no soy una persona especialmente interesante. No hay nada especial en mí. Soy pintor, alguien que pinta todos los días de la mañana a la noche. Figuras, paisajes; de vez en cuando, retratos. Las palabras, habladas o escritas, no me salen con facilidad, especialmente cuando tengo que decir algo sobre mí mismo o sobre mi trabajo. (...) Si alguien quiere descubrir algo en mí (...) puede contemplar atentamente mis pinturas y tratar de descubrir a través de ellas lo que soy y lo que quiero".