Fragmentos

La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir la vergüenza del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
(Enrique Heine)

El pasado es un inmenso pedregal que a muchos les gustaría recorrer como si de una autopista se tratara, mientras otros, pacientemente, van de piedra en piedra, y las levantan, porque necesitan saber qué hay debajo de ellas.
(José Saramago. El viaje del elefante.)

Tengo 47 años, ¿y sabes cómo me he matenido vivo tanto tiempo, todos estos años? Miedo... el espectáculo de actos terribles. Si alguien me roba, le corto las manos; si me insulta, le corto la lengua; si se rebela contra mí, clavo su cabeza en una estaca, y la pongo bien alta, para que puedan verla todos. Eso es lo que mantiene vivo el orden de las cosas: el miedo.
(Gans of New York)


"He visto un caracol, se deslizaba por el filo de una navaja, ese es mi sueño, más bien mi pesadilla, arrastrarme, deslizarme por todo el filo de una navaja de afeitar, y sobrevivir."
(Apocalypse Now)



Prefacio: Insight, de Bernard Lonergan

El ser humano puede escalar la cima de su ser interior y también puede no caer en la cuenta de la posibilidad de esa ascención; o bien puede iniciar la escalada pero sólo para perderse en ella.
Pero si llega a reconocerse como en realidad es, llegará a saber que se encuentra en el mundo para verse afligido con preguntas a las que no responde y con aspiraciones que no cumple.
Pues esta es la paradoja del ser humano, que por naturaleza es siempre mucho menos de lo que puede llegar a ser; y la tragedia humana consiste en que la verdad que lo representa como en realidad es, puede convertirse en una cortina de hierro que frustre lo que él deveras quisiera y pudiera ser.

(Bernard Lonergan, Prefacio de Insight, Estudio Sobre La Comprensión Humana)

6 comentarios:

Tirion dijo...

EL ser humano es un obstaculo para si mismo, tan limitado, tan racional y a la vez tan poco dueño de sus pasiones, que nublan todo aquello que realmente puede conseguir.

Un besiño meiguiña

Azhaag dijo...

Visto en su conjunto, valemos bien poco... pero el individuo en si es siempre el mejor representante de la raza humana, y tiene en su haber grandes logros. Somos un gran racimo, y por tanto es imposible analizarnos de forma objetiva como conjunto.

Azhaag

Tirion dijo...

Somos un racimo de miserables, ya la masa como tal es osiosa, individualmente ya se demuestra lo peor de cada cual...
El conjunto controla al individuo de diversas formas (leyes, estratos sociales etc etc) y aun con esas "formas de control" el ser humano en si, que tanto se vanagloria y enorgullece de sus mas bien pocos talentos, es simplemente un carroñero... Solo que evoluciono y ahora es un depredador social, atacando al desfavorecido, al que le es imposible defenderse, siempre y cuando este dentro de las normas antes mencionadas.
Lo siento pero para mi el ser humano como comunidad me repele bastante e individualmente tienen que demostrar que vale la pena...

Azhaag dijo...

Tu tomas como ejemplo las uvas podridas y yo las maduras, y tanto mi valoracion como la tuya no son objetivas. Tu me mientas a Hitler, y yo a Gandhi, tu me señalas a Bush y yo a M. Luther King... ambas caras de una misma moneda.

Un saludo.

Azhaag

Hibris. dijo...

Pienso que todo depende de la dirección en la que se mire.
No se puede juzgar a la raza humana en su conjunto, cualquier calificativo quedaría demasiado pequeño para semejante diversidad de personas.
Nunca me gustaron las generalizaciones, por lo tanto prefiero pensar en el individudo particular, y mirando así se puede encontrar de todo. Desde el carroñero que mencionas, Tirion, hasta el Gandhi que mencionas, Azhaag.

Gracias a los dos por vuestros comentarios, un besiño.

Hibris

Mikhael dijo...

Pienso lo siguiente:

El ser humano responde a todas las preguntas con más o menos acierto según los razonamientos de los demás seres humanos.
Creo que todos/as sabemos que cuantas más respuestas más preguntas (por lo de: ¿no podría ser de esta y otra manera?; entonces nos surge esta otra pregunta...; etc.), cuantas más preguntas más respuestas, y así sucesivamente hasta el fin de los días.

Pienso que nuestra máxima es sentirnos satisfechos con lo aprendido en cada momento, por eso de si nos pilla la muerte en ese instante.

Desear saber y desear aprender está muy bien visto por la didáctica que nos aporta, que nos sirve para sobrellevar de otras maneras la vida, pero: el que mucho desea poco consigue.