Fragmentos

La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir la vergüenza del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
(Enrique Heine)

El pasado es un inmenso pedregal que a muchos les gustaría recorrer como si de una autopista se tratara, mientras otros, pacientemente, van de piedra en piedra, y las levantan, porque necesitan saber qué hay debajo de ellas.
(José Saramago. El viaje del elefante.)

Tengo 47 años, ¿y sabes cómo me he matenido vivo tanto tiempo, todos estos años? Miedo... el espectáculo de actos terribles. Si alguien me roba, le corto las manos; si me insulta, le corto la lengua; si se rebela contra mí, clavo su cabeza en una estaca, y la pongo bien alta, para que puedan verla todos. Eso es lo que mantiene vivo el orden de las cosas: el miedo.
(Gans of New York)


"He visto un caracol, se deslizaba por el filo de una navaja, ese es mi sueño, más bien mi pesadilla, arrastrarme, deslizarme por todo el filo de una navaja de afeitar, y sobrevivir."
(Apocalypse Now)



La Muerte.

Ni diez personas iban a los últimos recitales del poeta español Blas de Otero. Pero cuando Blas de Otero murió, muchos miles de personas acudieron al homenaje fúnebre que se le hizo en una plaza de toros de Madrid. Él no se enteró.


(Eduardo Galeano: El libro de los abrazos)

3 comentarios:

Azhaag dijo...

Es algo muy comun, a muchas otros artistas les llego el reconocimiento de forma postuma...
Pero les llega, que es lo importante...

Un saludo.

Azhaag

Tirion dijo...

A casi todos nuestros artistas se les tiene olvidados en vida, y el reconocimiento es postumo, luego sus obras son usufructuadas por el pueblo que los nego.

Nameless dijo...

Él murió sabiendo que tenía el reconocimiento de esas nueve personas; probablemente suponía que con el tiempo tendría más de diez. Si fuera lo contrario, a mi me parecería muy penoso; honrar su muerte sería algo menos que aprovecharse de su vida.