Fragmentos

La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir la vergüenza del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
(Enrique Heine)

El pasado es un inmenso pedregal que a muchos les gustaría recorrer como si de una autopista se tratara, mientras otros, pacientemente, van de piedra en piedra, y las levantan, porque necesitan saber qué hay debajo de ellas.
(José Saramago. El viaje del elefante.)

Tengo 47 años, ¿y sabes cómo me he matenido vivo tanto tiempo, todos estos años? Miedo... el espectáculo de actos terribles. Si alguien me roba, le corto las manos; si me insulta, le corto la lengua; si se rebela contra mí, clavo su cabeza en una estaca, y la pongo bien alta, para que puedan verla todos. Eso es lo que mantiene vivo el orden de las cosas: el miedo.
(Gans of New York)


"He visto un caracol, se deslizaba por el filo de una navaja, ese es mi sueño, más bien mi pesadilla, arrastrarme, deslizarme por todo el filo de una navaja de afeitar, y sobrevivir."
(Apocalypse Now)



La tribu de los piranhas.

En el territorio de la amazonia brasilera se hablan hoy en día 165 lenguas y dialectos. Gracias a las pequeñas comunidades indígenas que usan esas lenguas minoritarias podemos encontrarnos con casos tan interesantes y curiosos como el de la tribu de los Piranhas.

No hace mucho, el diario El Mundo dedicó uno de sus artículos al extraño lenguaje de ésta tribu, y también en el programa radiofónico de Juan Antonio Cebrián: La rosa de los Vientos se mencionó este singular idioma.


Sin números, sin pronombres, sin colores, sin tiempos verbales, sin oraciones subordinadas y con sólo ocho consonantes —siete en el caso de las mujeres— y tres vocales, los Piranhas consiguen comunicarse.
"Hablo bien su idioma y puedo decir cualquier cosa que necesito, sujeto únicamente a las limitaciones expuestas", asegura en sus escritos Daniel Everett, que ha vivido durante más de 25 años entre estos indígenas.
Las investigaciones comenzaron en 1977 cuando Everett navegaba el río Maici y contactó con unos individuos que se comunicaban "cantando, silbando, tarareando".

Lo que oía era tan diferente a cualquier otra cosa, que este lingüista en misión evangélica decidió quedarse a vivir entre los indígenas, con su mujer y sus tres hijos. Sus descubrimientos a lo largo de estos años son fascinantes. Los Piranhas no sólo carecen de números en su idioma, sino de cualquier término que implique contar, es decir, no hay palabras para ‘todo’, ‘cada’, ‘mayoría’ o ‘algunos’. Es más, a petición de los propios indios, los Everett trataron durante más de un año enseñarles a contar hasta diez en portugués, para facilitar sus relaciones con los comerciantes del río. Tras ocho meses, de lecciones, los propios Piranhas abandonaron. Ninguno fue capaz de contar más de tres, ni responder correctamente a sumas de uno más uno o tres más uno. "Tenemos la cabeza diferente", dijeron entonces los indios. Tan diferente, que se llaman a sí mismos "cabezas rectas", mientras los extranjeros son para ellos "cabezas torcidas”.

En la cabeza recta de los Piranhas no caben los colores, ni los tiempos verbales, ni la ficción, ni cualquier otro idioma. Son monolingües a pesar de tener contacto con colonizadores y tribus de origen Tupí-Guaraní desde hace más de 200 años. La ausencia de tiempos verbales, de pretéritos o futuros, influye probablemente en la ausencia de cualquier conciencia histórica, en la inexistencia de cualquier dios o mito de creación, y hasta en la formación del sistema de parentesco más simple jamás documentado.
"No hay entre los Piranhas memoria individual o colectiva más allá de dos generaciones y ninguno es capaz de recordar los nombres de sus cuatro abuelos", escribe.

Respecto a Dios, tampoco les entra en su cabeza. "¿Quién creó las cosas?", les preguntó Everett. "Todo es lo mismo", respondieron los indios, queriendo decir, siempre según el estudioso, que nada cambia y por lo tanto nada fue creado.

Por último, y quizá más importante para los lingüistas, los Piranhas parecen incapaces de crear oraciones subordinadas. Sin esa capacidad recursiva, que básicamente consiste en poder introducir oraciones en otras oraciones sin límite, la lengua Piranhas es incapaz de crear, abstraer, generar otras ideas más allá de la experiencia.
Dicho de otro modo, los Piranhas serían unos empiristas radicales, apologetas del ‘carpe diem’, incapaces de abstraerse y crear ficciones. De hecho,
carecen también de arte, pintura o escultura.

***

No me digáis que éste no es un buen tema para una novela. :D

8 comentarios:

Nameless dijo...

Me ha encantado esta entrada. Muy buena, en serio.
Me cuesta comprenderlo hasta cierto punto, creo.
Supongo que son un pueblo que siempre hace las mimas cosas, y no ha tenido que preocuparse por cambiar sus costumbres desde su existencia. Al no tener que pensar en las múltiples posibilidades al día siguiente, ha seguido igual. Así como tampoco pensar en el ayer situándose en un tiempo pasado. Fascinante que también que carezcan de cifras y colores.

:O No son esclavos del tiempo, eso sí que es fascinante.

Azhaag dijo...

Menudo pueblo, ya habia oido hablar de este pueblo vagamente...no me termina de entrar en la cabeza; basta con mirar el cielo para crear incoscientemente una ficcion, o mirarse los dedos de los pies para intuir una forma basica de matematicas... ha de ser la comunidad mas limitada de la tierra, me sorprende que consigan sobrevivir.

Muy interesante la entrada Laura.

Azhaag

Tirion dijo...

No creo que esten limitados, pero su manera de concebir la vida, las cosas, todo, me resulta incomprensible, y sobre todo, interesante, gracias por poner este post, aun que ya lo tenemos comentado :D

Bicos

Azhaag dijo...

Claro que estan limitados... si nunca han tenido esa inquietud de mirar al cielo en busca de respuestas o de modelar el barro de alguna forma, es que estan limitados por alguna u otra razon. Basta con sondear el planeta, en todos y cada uno de los rincones que ha habitado el hombre, este ha sentido la necesidad de saber mas (dando origen a las primeras religiones) o de dibujarse a si mismo y a cuanto lo rodea en una pared (creando el arte como tal) en resumen, mirar su entorno y preguntarse cosas,... esta tribu no hace eso ¿Como no van a estar limitados cuando el genero humano, al que pertenecen, lo ha echo desde que puso el pie en la tierra?

Un saludo.

Azhaag

Tirion dijo...

Desde nuestro punto de vista si, porque estamos acostumbrados a ello, hay que mirarlo desde su punto de vista, si se que es dificil...

Ohdiosa dijo...

me he quedado con lo de su "idioma"...será que teienen un vocabulario y una forma gramatical tan escasas porque son pocas las cosas que tienen que decirse???? es increíble hasta qué puntos se desarrolla el lenguaje...

EnLaOscuridadDeLaNoche dijo...

:-o

Uff, creo que soy incapaz de imaginármelo...
Curioso, muy curioso :-)
Besos

Licenciada dijo...

Limitados para crear fantasías sí. Si de algo estamos seguros es que ellos, a diferencia de otras culturas, no iventa mitos religiosos para llenar los vacíos de su ignorancia. Por lo que su amor por la realidad, de vivir el presente y de ser dueños y amos de sus propia moralidad parece no conocer límites.