La soledad es una amputación no visible, pero tan eficaz como si te arrancaran la vista y el oido y así, aislada de todas las sensaciones exteriores,de todos los puntos de referencia, y sólo con el tacto y la memoria, tuvieras que reconstruir el mundo, el mundo que has de habitar y que te habita."
Fragmento: La soledad era esto. Juan José Millas.
La soledad es una amputación no visible, pero tan eficaz como si te arrancaran la vista y el oido y así, aislada de todas las sensaciones exteriores,de todos los puntos de referencia, y sólo con el tacto y la memoria, tuvieras que reconstruir el mundo, el mundo que has de habitar y que te habita."
Publicado por Hibris. en 12:06 a. m. 9 comentarios
El beso, de Gustav Klimt

Klimt, un hombre que acostumbraba a pintar mujeres desnudas, generalmente procedentes de la burguesía vienesa, pero también contaba un amplio número de prostitutas a las que acudía para dejar que su pincel describiera maravillas sobre el lienzo. Klimt, un hombre que eligió la pintura como su modo de expresarse, su refugio y su ilusión, su vida.
Hoy he decidido que fuera su cuadro el que brillara sobre el fondo negro de este blog,
Él dijo:
"Estoy convencido de que no soy una persona especialmente interesante. No hay nada especial en mí. Soy pintor, alguien que pinta todos los días de la mañana a la noche. Figuras, paisajes; de vez en cuando, retratos. Las palabras, habladas o escritas, no me salen con facilidad, especialmente cuando tengo que decir algo sobre mí mismo o sobre mi trabajo. (...) Si alguien quiere descubrir algo en mí (...) puede contemplar atentamente mis pinturas y tratar de descubrir a través de ellas lo que soy y lo que quiero".
Publicado por Hibris. en 9:34 p. m. 5 comentarios
Soneto de la dulce queja. F. García Lorca.
Este soneto, que leí hace unas horas de casualidad, me ha traído a la memoria su pelo blanco y su pasión por los versos que inundaban el aula cuando nos leía, consiguiendo, por espacio de unos minutos, que el silencio abrazara suavemente sus palabras.
Aquí os lo dejo:
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.
Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.
Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,
no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.
Federico García Lorca
Publicado por Hibris. en 6:00 p. m. 1 comentarios
El sentir de un lector.
Y una voz cariñosa le susurró al oído:
-¿Por qué lloras, si todo en este libro es de mentira?
Y él respondió:
-Lo sé; pero lo que yo siento es de verdad.
Publicado por Hibris. en 12:30 p. m. 3 comentarios
El tiempo
"A veces los segundos hieren más que los minutos o las horas, más que los días, los meses o los años. Esas puntas de aguja, esos residuos afilados, esas esquirlas temporales penetran en la piel o en el ánimo como limaduras de acero y, aun sin provocar heridas visibles, matan como puñales. Cuatro segundos de asfixia valen por cientos de horas de dolor. Dos segundos de humillación profesional anulan una carrera de éxito. Los cinco segundos de sufrimiento muscular que preceden al infarto son cinco siglos de amargura. No diremos nada de las décimas de segundo que en las pruebas deportivas separan al campeón del aspirante...
Contamos los días en horas para hacernos la ilusión de que el tiempo, como el dinero o los afectos, tiene una porción de calderilla, pero todo lo realmente importante nos sucede en cosa de segundos."
Publicado por Hibris. en 11:00 p. m. 4 comentarios
Teaserland, I Festival de tráileres falsos.
En cuántas ocasiones hemos acudido a ver el tráiler de una película para saber si ésta puede ser de nuestro agrado antes de acudir a la sala de cine, o cuántas veces los hemos visto por verlos, simplemente, siendo atrapados por alguno de ellos irremediablemente: "Esta no me la puedo perder", pensamos incluso antes de terminar el tráiler.Pues he aquí una idea cuanto menos original; se trata de un concurso en el que los participantes deben hacer uso de todo su ingenio e imaginación con el fin de conseguir seducir al espectador en tan solo 90 segundos. Es la primera vez que se lleva a cabo este festival, y será a través de la red como los internautas podremos elegir a los finalistas a través de la dirección web http://www.teaserland.com/ .
Ya son varios los cineastas que se han apuntado al evento, entre otros destaba Isabel Coixet, Juan Cruz, Juan Antonio Bayona, Jaime Rosales etc
Será a partir del 4 de octubre cuando arranque el concurso, así que nada, a todos los que os apetezca ser seducidos en 90 minutos, pasaros por la web y participad en la elección.
Publicado por Hibris. en 10:04 p. m. 2 comentarios
Prefacio: Insight, de Bernard Lonergan
Pero si llega a reconocerse como en realidad es, llegará a saber que se encuentra en el mundo para verse afligido con preguntas a las que no responde y con aspiraciones que no cumple.
Pues esta es la paradoja del ser humano, que por naturaleza es siempre mucho menos de lo que puede llegar a ser; y la tragedia humana consiste en que la verdad que lo representa como en realidad es, puede convertirse en una cortina de hierro que frustre lo que él deveras quisiera y pudiera ser.
Publicado por Hibris. en 10:30 p. m. 4 comentarios
Pinetop Perkins
"Las personas del blues no tenemos carreras, sino vidas. Toda mi vida ha sido un blues, un largo y hermoso blues" (Pinetop Perkins).
Publicado por Hibris. en 12:01 p. m. 2 comentarios
Fragmento: Las trece rosas, de Jesús Ferrero
Publicado por Hibris. en 10:15 p. m. 5 comentarios
Avicena, un adelantado a su época.
La figura más representativa de la medicina árabe fue Avicena (980-1037 aprox), llamado "el príncipe de los médicos". Este hombre tenía ya desde temprana edad una gran ambición: saber. Leía y leía todo lo que caía en sus manos. Se sabía de memoria el Corán y devoraba libros de medicina, astronomía, física, filosofía, matemáticas etc. Cuando curó al emir Nuh ibn Mansur de una intoxicación por plomo, pidió como recompensa que le dieran autorización para entrar en la biblioteca real y continuar allí su periplo por los vastos templos del conocimiento. Llegó a conseguir una gran fama y a ser venerado en toda Persia.Ha dejado, además, un amplio legado de todos sus estudios, sobre todo en medicina. En sus escritos Avicena hizo frecuentes alusiones a la histeria, la epilepsia, las reacciones maníacas y la melancolía. El siguiente caso muestra su enfoque particular del tratamiento de un joven príncipe que padecía un trastorno mental:
"Un cierto príncipe... sufría de melancolía y tenía la ilusión de creerse una vaca...; mugía como ese animal y causaba molestias a todo el mundo, gritando: "Mátenme y así se podrá hacer un buen guiso de carne"; por último, dejó de comer totalmente... Se convenció a Avicena de que tomara ese caso... En primer lugar, le envió una carta al paciente dándole la buena nueva de que el carnicero se dirigía hacia él para matarlo, a lo cual... el enfermo se alegró. Poco tiempo después, Avicena, sosteniendo un cuchillo en la mano, entró en la habitación diciendo: "¿Dónde está la vaca para que la mate?" y éste mugió para indicar dónde se encontraba. A la orden de Avicena, fue tendido en el suelo, atado de pies y manos; entonces Avicena le palpó todo el cuerpo y dijo: "Está demasiado flaco y todavía no está listo para el matadero; debe engordar". Así, le ofrecieron una comida conveniente de la cual participó con gusto el enfermo; y poco a poco recuperó su fuerza, se libró de la ilusión y se curó del todo."
Lamentablemente, la mayoría de los médicos coetáneos de Avicena tenían un enfoque de la enfermedad mental muy diferente.
Publicado por Hibris. en 2:30 p. m. 3 comentarios
La tentación de existir. E. M. Cioran
"No reducirse a una obra; sólo hay que decir algo que pueda susurrarse al oído de un borracho o de un moribundo." decía el irónico, punzante y pesimista filósofo rumano. Para el la sociedad es una especie miserable que crea falacias absurdas sobre las que cimentar su felicidad. Religiones, actos políticamente correctos, ideologías deterministas. Todo ello conforma el mundo del que Cioran se intentó alejar. Odiaba las costumbres, los hábitos mundanos, las situaciones corrientes que todo el mundo catalogaba como "normal". Cioran, de hecho, vivió como un extraño en su tiempo, algo que quedó plasmado en sus obras y le hará perpetuarse como el filósofo apático, angustiado por una vida que le parecía insípida, aburrida, gris y tremendamente vacía. Publicado por Hibris. en 3:07 a. m. 5 comentarios
Mis mayores.
Generalmente mi objetivo suele ser una persona mayor, de esas que transmiten una ternura tal que lo que más te apetece es levantarte y darle un abrazo. Esas que con su serenidad crean a su alrededor un aura de tranquilidad y sosiego. Allí nada malo puede suceder.
Es la estación de tren uno de los lugares que frecuento a menudo y en los que siempre me encuentro con numerosas personitas enjutas y arrugadas sentadas en los bancos, con la mirada perdida en algún punto indefinido, en cuyas pupilas todavía queda resquicios de una vida que se consume pero que todavía pervive; y por ello conservan un brillo minúsculo en el mismo centro, un brillo tan apagado que duele, pero que grita a los cuatro vientos que todavía está allí, que todavía ve y todavía puede ser mirado.Los hombres que ocupan los bancos de piedra de la estación acostumbran vestir un jersey oscuro o una camisa a cuadros o de rayas, con pantalones de tela también oscuros, raramente vaqueros. Ellas, las mujeres, llevan un jersey de cuello redondo y una falda por debajo de la rodilla, generalmente azul marina, marrón o negra. Otras veces, las menos, llevan pantalones, de tela, de la misma tonalidad que la falda. El bolso que éstas últimas guardan con recelo sobre sus rodillas suele ser negro, no muy grande, pero suficiente para guardar las llaves, el pañuelo, la cartera y ve tu a saber qué rarezas esconden esas pieles negras. Quizá un pequeño estuchito donde guardan un mechón de pelo de su viúdo, o el primer diente de leche que le cayó a su nieto. O posiblemente un rosario permanezca enroscado en una esquina de la tela, esperando unas oraciones que alimentan la esperanza y disipan el aburrimiento. Es como aquel que envía mensajes al espacio, tan de moda últimamente, con la ilusión de que en alguna estrella alguien pueda escucharlo.
Las oraciones se lanzan al vacío, al vacío que cada uno alberga.
...Y la escena se repite invariablemente. Clavan los ojos en ti cuando arrastrando la maleta pasas antes los asientos que ocupan, y si tienes la suerte de encontrar alguno libre para acomodarte a leer mientras esperas la llegada de tu tren, notarás cada segundo la mirada clavada en tu cogote o en tu frente. Te estarán analizando de arriba a abajo, y alguno quizá sienta curiosidad por el volumen que tienes en las manos. Puede que entonces decidas cerrar el libro y observarlos tu también a ellos. Basta con una sonrisa, solamente una leve inclinación de los labios en señal de simpatía, para que éstos te dediquen su primera frase, y así comenzar una conversación, que aunque breve, sustancial.
Entres sus valiosos conocimientos se encuentra el saber qué tonalidad exacta emplear para cautivarte, para conseguir que sus palabras se amolden en tu cabeza entre los filamentos gruesos y monótonos del día a día. Allí escogen su lugar, para ser, en el momento menos indicado, recordadas. Las palabras de un viejecito o viejecita sentado en la estación de tren cobrarán vida entonces. No habrá sido en valde sus tardes de desidia ante dos vías estáticas y unas cuantas locomotoras transportando vida. En realidad, sus breves frases consiguieron insuflarme energía en algún momento, y eso...eso es un don que sólo ellos tienen.
Publicado por Hibris. en 1:56 a. m. 4 comentarios
Rima II. Gustavo Adolfo Bécquer.
de la tierra y del cielo,
y les he visto el fin o con los ojos
o con el pensamiento.
Mas ¡ay! de un corazón llegué al abismo
y me incliné un momento,
y mi alma y mis ojos se turbaron:
¡Tan hondo era y tan negro!
Rima II (Gustavo Adolfo Bécquer)
Publicado por Hibris. en 9:00 p. m. 3 comentarios
La Strada (1954) - Federico Fellini
Una película tragicómica, un film agridulce, una obra maestra de Federico Fellini que tiene como protagonistas a Giulietta Masina y Anthony Quinn. La banda sonora corre a cargo de Nino Rota, una partitura que compartió la gloria de la película. En su visionado no pude evitar acordarme del vagabundo Charlot y de otros mimos de la época muda. Algo normal, pues el propio Federico Fellini dijo en una ocasión: "Chaplin es el Adán del que todos descendemos."Gelsomina (Massina) es vendida por su madre a Zampanó (Quinn), un bruto y violento artista ambulante que viaja de pueblo en pueblo en la Italia de postguerra de los 50, a bordo de una destartalada moto... Pese al carácter violento y agresivo de éste, la muchacha se siente atraída por ese estilo de vida en la Strada (la calle, en italiano), sobre todo cuando su dueño la incluye como parte de su espectáculo. Pese a que varios de los pintorescos personajes que se encuentra por el camino le ofrecen que se una a ellos, Gelsomina demostrará su fidelidad a Zampanó hasta los límites de su voluntad.
Publicado por Hibris. en 12:28 a. m. 2 comentarios
Hace unos 15.000 millones de años... (Eduardo Galeano)
Una vez aclarado esto, y sin más preámbulo, os dejo con el.
Hace unos 15.000 millones de años... según dicen los entendidos, un huevo incandescente estalló en medio de la nada y dio nacimiento a los cielos y a las estrellas y a los mundos.
Hace unos 4.000 o 4.500 millones de años... -año más, año menos- la primera célula bebió el caldo del mar y le gustó; y se duplicó para tener a quien convidar el trago.
Hace unos 2 millones de años... la mujer y el hombre, casi monos, se irguieron sobre sus patas y alzaron los brazos y se abrazaron y se entraron y por primera vez tuvieron el pánico y la alegría de verse cara a cara mientras estaban en eso.
Hace unos 450.000 años... la mujer y el hombre frotaron dos piedras y encendieron el primer fuego que los ayudó a defenderse del invierno.
Hace unos 300.000 años... la mujer y el hombre se dijeron las primeras palabras y creyeron que podrían entenderse.
Y en eso estamos... en eso estamos todavía, queriendo ser dos, muertos de miedo, muertos de frío, buscando palabras.
Publicado por Hibris. en 11:39 p. m. 3 comentarios

